Lady Blunt: el violín que hizo historia
Fabricado en 1721 por el legendario luthier italiano Antonio Stradivari, el violín conocido como “Lady Blunt” es considerado una de las piezas mejor conservadas dentro del universo de los Stradivarius. Su combinación de historia, procedencia y estado excepcional lo ha convertido en un referente para expertos y coleccionistas.
Un récord mundial
El 20 de junio de 2011, el “Lady Blunt” fue vendido por £9.808.000 (aproximadamente 15,9 millones de dólares estadounidenses), superando por más de cuatro veces el récord anterior para un violín Stradivarius.
Los fondos obtenidos fueron destinados íntegramente al Fondo de Ayuda para el Terremoto y Tsunami del Noreste de Japón, administrado por la Fundación Nippon, tras el desastre ocurrido el 11 de marzo de 2011. El instrumento ostenta además el récord Guinness como el instrumento musical más caro vendido en una subasta.
Un estado de conservación excepcional
El “Lady Blunt” es ampliamente reconocido como uno de los Stradivarius mejor preservados que existen.
A diferencia de muchos instrumentos de su época, fue tocado con poca frecuencia, lo que permitió conservar su barniz original y mantener casi intactos numerosos detalles estructurales. Esta condición lo ha convertido en una referencia de enorme valor para luthiers y especialistas.
Origen del nombre y procedencia
El violín debe su nombre a Lady Anne Blunt, nieta del poeta Lord Byron, quien lo adquirió en 1864 y lo conservó durante más de tres décadas.
A lo largo de su historia, el instrumento pasó por manos de destacados coleccionistas y especialistas, entre ellos Jean Baptiste Vuillaume, W.E. Hill & Sons y el coleccionista suizo Henry Werro. En el año 2000 fue adquirido por la Fundación Nippon, que posteriormente decidió venderlo para apoyar los esfuerzos de reconstrucción en Japón.
Una pieza irrepetible del patrimonio musical
Más que un instrumento, el “Lady Blunt” representa la convergencia entre arte, historia y conservación. Su récord no solo refleja su valor económico, sino también su relevancia cultural dentro del legado de la luthería clásica.
Este violín permanece como un símbolo de excelencia artesanal y como uno de los objetos más importantes jamás presentados al mercado del coleccionismo musical.
